Registra la sesión mientras la supervisa, sin cuaderno y sin pasarlo a limpio después. Puede llevar varios alumnos a la vez, que es como se entrena de verdad en la sala.
Dentro de la misma app del socio · Android y iPhone
Alumnos a la vez en el tablero. Circuito, dupla o grupo chico: el tablero sostiene las sesiones que haga falta.
App. El modo coach no es otra descarga: es la misma app con otro sombrero.
De las sesiones supervisadas quedan con el registro de quién las anotó.
Un entrenador tiene una mano ocupada y treinta segundos entre series. La interfaz está hecha para eso.
La lista, ordenada por quién necesita atención primero, no por orden alfabético.
Qué viene haciendo, cómo va progresando y qué toca hoy. Lo que necesita para decidir la sesión.
La sesión en curso: series, pesos y descansos, anotados en el momento en que ocurren.
Una serie anotada por el entrenador y una anotada por el socio no son el mismo dato, y confundirlas arruina el historial.
Quién anotó el dato es parte del dato
Ninguno de estos se ve en una demo de diez minutos. Todos salieron de mirar cómo trabaja un entrenador de verdad, y son los que deciden si la app se usa o se abandona a la semana.
El entrenador también entrena. La barra que le sigue por la app es siempre la de SU sesión, nunca la de un alumno que está supervisando. Confundirlas una sola vez le arruina el historial propio.
Si el descanso de cada alumno le vibrara en el bolsillo, con tres en el circuito apagaría los avisos y perdería los suyos. El reloj se ve en el tablero, que es donde está mirando.
Si el alumno ya tiene una sesión abierta, el entrenador se suma a esa. Solo elige él cuando no hay nada empezado. El entrenamiento es del alumno, no del entrenador.
La ficha del alumno es de solo lectura por regla, no por buena costumbre. Puede ver todo lo que necesita para decidir la sesión de hoy, y no puede cambiar lo que ya pasó.
No. Su alcance es la sesión y el progreso. Los permisos son por rol, también en el teléfono.
Sí, y de dos maneras. Si haces clases dentro de un gimnasio, ese gimnasio te habilita un acceso de coach y tus alumnos son socios de ese gimnasio. Si llevas alumnos propios y no tienes local, contratas tu propia cuenta: tus alumnos son tus socios, les armas sus planes y les registras sus sesiones igual que en una sala, y el control de la puerta simplemente no lo ocupas.
Los que necesite, y tampoco hay tope en el tablero: puede tener varias sesiones supervisadas abiertas al mismo tiempo. Es lo que pasa en una sala de verdad con un circuito, una dupla o un grupo chico.
Sí, y con una sola cuenta. La identidad de la persona es una y los accesos son varios: entra una vez y cambia de gimnasio desde la cabecera, con los alumnos de cada uno por separado. No tiene que cerrar sesión ni tener dos cuentas.
Sí. Puede trabajar fuerza con uno y otra cosa con otro, y cada sesión queda registrada con quién la supervisó.
Creas tu cuenta, configuras tus planes e importas tus socios. Sin llamadas de venta, sin contrato de permanencia y sin esperar a que alguien te agende una demo.