Quién es, qué plan tiene, cuándo entró la última vez y qué pagó. Un solo lugar, con historial, en vez de una planilla, un cuaderno y la memoria de quien atiende.
Trazabilidad exigida por la Ley 21.719
Ficha por socio. Su plan, su historial de accesos y sus pagos viven juntos, no en tres partes.
De los cambios sensibles quedan registrados: quién los hizo, cuándo y por qué motivo.
Fichas de papel que se pierden cuando la persona que sabía dónde estaban se va.
Guardar datos de personas tiene un costo legal. El sistema pide lo que hace falta para prestar el servicio, no todo lo que se podría pedir.
Nombre, RUT, teléfono y correo. Lo mínimo para reconocerlo en la puerta y poder avisarle algo.
Plan contratado, vigencia, historial de accesos y de pagos. Todo lo que responde «¿puede entrar hoy?».
Algunos datos solo se guardan si el socio los autoriza, y esa autorización queda registrada con su fecha. Si la retira, el dato deja de usarse.

Contratar GymCtrl no te trae solo la consola. A cada socio que das de alta le llega la app, y con ella el mesón deja de ser la única puerta para todo.
Cuando su plan está por vencer, el aviso trae el botón de renovar. Paga con Mercado Pago desde donde esté y la vigencia se activa apenas el pago queda confirmado. Recaudas sin que nadie tenga que hacer fila.
Toma el cupo de la clase que quiere y consulta su historial de pagos, con los del mesón y los suyos en una sola lista. Preguntas que hoy llegan a recepción y ahí se responden solas.
La app le lleva su rutina y su progreso. Si le asignas un entrenador con modo coach, ese entrenador registra desde su propia sesión lo que entrenaron juntos, y queda escrito quién lo escribió.
Lo que el socio puede resolver solo, no tiene por qué llegar al mesón.
Sí, y es el primer paso de la puesta en marcha. Un gimnasio que lleva años operando llega con su planilla, y esa planilla es el punto de partida: nadie se pone a teclear fichas de nuevo.
La Ley 21.719 le da ese derecho, y el sistema tiene dónde recibir la solicitud y dejarla registrada: quién la atendió, cuándo y cómo se resolvió. Ojo con una cosa que suele sorprender: hay datos que la misma ley te obliga a conservar, y esos no se borran. Está explicado en la página de la ley.
Necesitas tu propia cuenta de Mercado Pago, que es gratis y la creas tú con una guía nuestra al lado. Después la conectas a GymCtrl apretando un botón. Es a propósito: el dinero de cada cobro llega directo a una cuenta con tu nombre y GymCtrl nunca lo custodia. Sin esa cuenta conectada la venta no se puede hacer, ni en la app ni en el mesón.
Sí. Los cambios sensibles quedan con autor, fecha y motivo tipificado. No es una bitácora opcional: es lo que permite responder si alguien pregunta.
Creas tu cuenta, configuras tus planes e importas tus socios. Sin llamadas de venta, sin contrato de permanencia y sin esperar a que alguien te agende una demo.